Pero aún nos queda trabajo para mejorar aún más el resultado; es una tarea muy fácil porque como imaginarás consiste en volver a aplicar una capa de color (cargando un pelín más el pincel de pintura, pero sin pasarse), y añadirle algo de aceite de linaza aunque en menor cantidad que en la capa anterior.
Nuevamente comenzaremos de atrás hacia adelante pero en esta fase ya no es necesario seguir la norma estrictamente, quiero decir que si por ejemplo nuestro cielo ya quedó bastante bien en la capa anterior, no será indispensable volver a aplicar color a todo él sino unos toques para mejorar alguna parte concreta.
Igual sucede con las nubes, si te gusta como han quedado, casi ni las toques porque tienen pintura suficiente.
CÓMO TRABAJÉ ESTA PARTE FINAL DE LA OBRA
Evidentemente, poco hay que decir en cuanto a colores, pues valen los que ya conoces para formar nuestra paleta, recordémoslos: Blanco, Ocre amarillo, Siena tostada, Azul cobalto, Azul cerúleo, Verde esmeralda, Carmín de garanza y Gris de Payne. A estos podríamos añadirles algunos puntuales si queremos salirnos un poco de la tónica general de nuestro cuadro, por ejemplo un amarillo como el Amarillo cadmio (para preparar unos verdes algo más vivos al mezclarlos con azul y siena tostada) o un Violeta cualquiera que vendrá bien al unirlo (muy poca cantidad) para las zonas de nieve en sombra de la montaña...
Estos colores "extras" deben usarse de forma muy cuidadosa para no romper la tónica general de la obra --la armonía conseguida--. Es por eso que si decides introducirlos en algunos toques recuerdes siempre que deberás agrisarlos bastante para evitar "que canten" inmediatamente; tu vista te lo dirá enseguida. Antes de seguir, voy a presentarte mi obra una vez acabada, ha quedado así definitivamente:
Verás que nuevamente ha mejorado respecto a la fase anterior, y ¿por qué?, pues porque a pesar de haber realizado algunos cambios muy puntuales, estos son lo suficientemente importantes para destacar, consistentes siempre en resaltar los juegos de luces y sombras --tan importantes siempre en cualquier trabajo--.
Un ejemplo: fíjate en la zona de la montaña de la izquierda, seguro que has notado enseguida que "es más montaña", tiene más sensación de volumen, de mole... Esto se ha conseguido con lo dicho, resaltando los claroscuros de forma que la sensación de volumen se acrecienta y logramos una montaña más majestuosa. Esos claroscuros los he logrado trabajando bastante las zonas de nieve (muchas mezclas de blancos grisáceo-azulados y algunos toques ínfimos de violeta) y sobre todo toques cortos y sin insistir. Creo que se ha logrado la sensación que tratamos de transmitir de nieve en la montaña.
En esa misma zona, verás también que están mucho más conseguidos los arbustos que pueblan la montaña; lo he conseguido con un pincel interesante para esta tarea, el "pincel de abanico" que ya conocerás y que tiene sus cerdas muy abiertas formando escoba (o abanico, de ahí su nombre). Cogiendo con los dedos algunas de esas cerdas (y ocultando las otras para que no toquen la pintura) las impregno de pintura y la aplico sobre el fondo que ya existía --de una sola vez, no insistas--; puedes ver el efecto especialmente en la parte superior central de esa montaña de la izquierda aunque he aplicado toques en otras partes de dicha montaña. Sin este artilugio sería más complicado conseguir ese efecto arbustivo creíble.
En cuanto a las casas del pueblo, me he limitado a aclarar también los tejados en algunas zonas empleando la consbida mezcla aumentada con un poco más de blanco. Es importante no pasarse con el blanco, de modo que debemos conseguir siempre que destaque la capa del fondo (la primera que aplicamos tan oscura). De no hacerlo así llegaria un momento en que el tejado quedaría completamente blanco y perdería su valor ¿comprendido?.
Trabajo un poco las fachadas de estas casas, siempre con la misma idea de abrir claroscuros que aquí también funcionarán a la perfección; reforzar sombras en algunos sitios, dar un leve toque de luz en otros. Pasamos ya a la nieve del primer término, junto al camino. Si te fijas bien verás que tan solo me he limitado a usar la misma técnica explicada, es decir, levanto el color con una pizca más de blanco (en sitios puntuales incluso se pueden dar dos o tres toques con blanco puro, pero...¡¡mucho cuidado siempre!!). Cubro algunas partes que estaban oscurecidas a la derecha, dejando transparentar en algunos sitios el oscuro de abajo para que sean simuladas una pisadas (las que dejé yo cuando saqué las fotos desde ahí).
Igual sucede con la nieve de la izquierda, a la orilla del camino y en cuanto a este, sobre el fondo que teníamos, le aplico toques con la misma mezcla empleada en la nieve del camino, pero siempre teniendo en mente que hay que dejar "respirar" (trasparentarse) el fondo que teníamos, sin cubrirlo por completo...
Bueno amigo, estoy repasando las explicaciones y creo que todo (al menos lo fundamental) ha quedado dicho; con estas explicaciones y la práctica por tu parte de lo aprendido, me atrevería a asegurar que al final tendrás una obra de la que te sentirás orgulloso, y que al llegar aquí sabrás un poco más de pintura al óleo que lo que sabías hasta ahora. Si es así, me alegro porque se trata precisamente de eso, de aprender siempre un poquito más. Caso de que no hayas conseguido una obra interesante, quizás deberías dentro de unos días repetirla, siempre que ese día te encuentres con ánimos, pues te cuento un secreto: no siempre está uno para pintar... Lo digo en serio, hay días en que he preparado la paleta, colocado el color y comenzado a manchar..., a la media hora lo he dejado porque me he dado cuenta que ese no era mi día para pintar. Lo mejor en estos casos es dejarlo inmediatamente y seguir en mejor momento; de no hacerlo así, con seguridad arruinarás tu trabajo.
**(Si eres observador te habrás dado cuenta que en la obra he prescindido del árbol de la derecha. Lo he hecho así intencionadamente porque creo que en este caso nos estorba la visión del conjunto. En otros casos puede ser interesante para lograr mayor profundidad pero en este caso creo que la lejanía está plenamente lograda así que el árbol no lo consideré importante).
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